Llegamos en lancha al poblado El Progreso, unos de los lugares afectados por los deslaves ocurridos en Chiapas.
Adán nuestro guía solía vivir ahí pero debido a la situación tuvo que mudarse con su familia a un albergue. Todos se fueron para allá, todos excepto su perra Camila que no es aceptada.
Cuando llegamos a El Progreso, lo primero que vimos fue a Camila que esperaba impaciente a que Adán bajara de la lancha. Le dimos de inmediato alimento; es conmovedor ver a los animales damnificados comer con tanta desesperación. Le dejamos a Adán un bulto de comida para que alimente a la perra las próximas semanas. |