Mesa Directiva


 


Mónica

Presidente


Mónica y Kumasi, rescatada de la calle.
Rey, un perro callejero, inspiró el camino que daría a mi vida cuando apenas era una niña. Las posibilidades son infinitas cuando tienes fe en metas "imposibles". Gente por la Defensa Animal es la prueba de ello: es una organización pro animal eficiente y activa en México que protege y defiende a los animales.

Gente por la Defensa Animal A.C. y los animales necesitan mucho tu ayuda como voluntario o donante para apoyar nuestros programas de defensa legal (para casos de maltrato animal), reportes de crueldad, educación, difusión de los derechos de los animales y adopciones.

Agradeceremos tu generosidad y ayuda. No hay donativo pequeño ayúdalos.

 


Maricarmen

Vicepresidente


Mary Carmen y Güerito,
un perro de la calle.
Creo que los animales tienen el mismo derecho a la vida que los seres humanos. Son mis compañeros, no mi comida o mis esclavos. La Tierra no nos pertenece; simplemente la compartimos con otras especies y el respeto que les debemos no debe pasarse por alto.

No puedo cerrar los ojos ante la crueldad; no es suficiente quejarse, hay que hacer algo. Por eso estoy en Gente por la Defensa Animal, pues es una organización seria, con gente comprometida y talentosa dispuesta a trabajar muy duro para cambiar la realidad de los animales de México.

 

 

Voluntarios


 

 

Apadrinamientos


Carmen


Carmen con Taiga y Duna.
Desde niña me enseñaron a amar y respetar a los animales, crecí conviviendo y recibiendo amor incondicional de Ellos sin esperar nada a cambio. Soy amante por convicción de estos seres maravillosos e indefensos.

Para mi es un honor colaborar con Gente por la Defensa Animal, con gente tan comprometida y es una oportunidad para demostrar que unidos podemos lograr un mayor respeto y aprecio por estos maravillosos seres, y sobretodo darles un trato digno.

membresias@gepda.org

 

 

Contacto al Público


Dani


Dani y Celso, rescatado de un refugio en la ciudad de México
Desde pequeña he sentido compasión por cualquier forma de vida que se encuentre en un estado vulnerable. La primera vez que visite un asilo de perros en la Ciudad de México me di cuenta de la terrible situación de los perros en este país, desde aquellos que fueron abandonados, los que se perdieron y nunca encontraron el camino a casa, los que fueron rescatados de situaciones de crueldad o los que tuvieron la poca fortuna de haber nacido en la calle. Fue entonces cuando decidí no ser parte de quienes miran el problema desde afuera y prefieren cerrar los ojos para no sufrir.

De todos los grupos en los que intenté integrarme, fue en éste en donde encontré a personas verdaderamente comprometidas con el bienestar y el derecho a una vida digna de los animales, encontré una forma de ayudar desde mis posibilidades tanto económicas como de tiempo y además encontré a personas que por su calidad humana hoy forman parte de mi vida.

 

 

Adopciones


Isa


Isabel y Eugenia
rescatada de la calle.
Desde que era chica, paseando por el centro de coyoacán, los perritos callejeros llamaban mucho mi atención. Además, en casa de mi abuela vivía un tío que siempre tuvo perros rescatados, y me decía que ellos eran los mejores compañeros, los más agradecidos y fieles.

Al ir creciendo, me fui involucrando cada vez más con en el tema de la protección animal. Incluso llegué a rescatar a un par de perros por mi cuenta, pero siempre me quedaba con la sensación de que mi esfuerzo tendría más impacto si lo sumaba al de otras personas que tuvieran la misma inquietud que yo.

Fue entonces cuando, otra vez caminando por coyoacán, vi el estante de GEPDA y me acerqué a conocer a las voluntarias. Y así empezó todo. Desde ese momento (con algunos intermedios) pertenezco a esta increíble asociación, porque comparto la manera que tienen de ver la problemática animal en México y considero que plantean las soluciones correctas. Hoy en día me siento orgullosa de poder ser parte de GEPDA, y definitivamente, sigo con la idea: El modo de valorar el grado de educación de un pueblo y de un hombre es la forma en que tratan a los animales (Leonardo Da Vinci).

 

 


Paola


Paola y Maya
rescatada de un edificio en el D.F.
Siempre he amado a los animales y desde que tuve a mi primer perro mi amor por todos los animales y en especial por los perros creció y creció.

Es un hecho que al vivir en este país donde el maltrato animal es cosa de todos los días y la sobrepoblación canina y felina en las calles es una triste y cruel realidad hay de dos: o cerrar los ojos y pretender que no pasa nada y que los demás hagan algo al respecto o involucrarse y tratar de ayudar en la medida de lo posible.

Por eso me uní a GEPDA porque yo quiero ser la voz de quienes no la tienen y ayudar a tan nobles animales que no merecen todo lo malo que les pasa, quiero darles la posibilidad de tener una vida mejor y contribuir aunque sea un poco para que un futuro sin abuso ni maltrato animal sea una realidad y no un sueño.

 

 

Educación

 


Rebeca



Mapuche se encontraba en una
comunidad de gatos ferales
que viven cerca de un basurero.
Lo rescaté cuando tenía
3 meses aproximadamente.

¿Por qué ayudarlos? Es simple en realidad, pues basta con mirarlos para percatarse de su capacidad para sentir. El habla no es la única forma de expresión y deberíamos comprender (aunque nos estorben los prejuicios) algo de lo que los animales no humanos sienten.

Empezar con esto para mí no era más que cuestión de tiempo, de acumular tristeza y malestar, también cuestión de superar pre conceptos sobre la acción de cada uno sobre su entorno. Me pareció adecuado buscar el apoyo y eficacia de un grupo organizado y comprometido, que además de acciones concretas e inmediatas, trabaja en el ámbito legal y que busca ampliar la conciencia de la gente en cuanto al trato digno hacia los animales por medio de la educación, que es lo único que a largo plazo generará un cambio positivo.

 


Elena



Decidí ser parte de GEPDA porque mis ojos se agotaron de ver tanta crueldad hacia los animales, y porque prefiero que ahora se cansen mis manos por ocuparme de mis seres vivos no humanos.

"Quienes matan a los animales, tendrán mayor tendencia a masacrar a sus semejantes" Pitágoras

 

Paola
Traductora

 

 


Osito llegó a mi casa una tarde lluviosa, algún ser humano la abandonó a su suerte. No podía caminar y apenas respiraba. Pasaron los días y era un pequeño bulto que no tenía fuerzas ni ganas de vivir, pero poco a poco logró incorporarse, ladrar, comer y mover la colita. A pesar de que era obvio que jamás había recibido una muestra de cariño aprendió rápidamente a recibir y dar mucho amor.

Después de esta historia me di cuenta de lo maravilloso que es darle una segunda oportunidad a estos animalitos de la calle. Al ver la situación que viven muchos perritos y gatos y observar tristemente la crueldad de las personas sentí la necesidad de hacer algo.

El saber que existen personas con las mismas preocupaciones y realmente comprometidas con esta maravillosa causa como GEPDA ha sido una gran motivación en mi vida para aportar un grano de arena con la única esperanza de darles a estos hermosos y amorosos seres otra oportunidad y tal vez algún día lograr que vivan en un país libre del maltrato humano.

 

Carolina
Traductora

 

 


En las playas de Tampico
con su perrito,
rescatado de la calle.
Siempre me ha conmovido el sufrimiento de los animales y siempre quise hacer algo al respecto. Cuando recibí un mail donde GEPDA buscaba colaboradores voluntarios en varias áreas y vi que yo podía ayudar en una de ellas, me pareció una gran oportunidad de hacer algo al lado de alguien que hace mucho por los animales y que hace cosas que yo no podría lograr.

Para mí es un honor colaborar de esta forma en una labor titánica, noble y maravillosa, porque nunca será suficiente lo que podamos hacer por todos los animales que necesitan ayuda y lo que hagamos por ellos jamás se comparará con el cariño que ellos nos dan a cambio.

 

Sol
Traductora

Argentina



Me satisface tanto poder ayudar a esas dulces criaturas que desafortunadamente no tienen voz propia y son en ocasiones incomprensiblemente maltratadas.

Firmemente sostengo que quien haya disfrutado de la mirada única de un perro, gato o cualquier animalito, entiende que ellos desinteresadamente nos ofrecen con fidelidad su compañia, su alegria, su vida y todo su amor, y no podemos serles indiferentes.

Ojalá todos pusieran un granito de arena para poder hacer una diferencia en la vida de todos los animales que nos piden con gritos ayuda.

¡Gracias GEPDA por dejarme aportar mi pequeña colaboración!

 

Fauna Silvestre


Viridiana

 

 


Salvar al mundo es utópico porque no puedes acabar con las cosas malas; sin embargo uno puede contribuir con su granito de arena para mejorar las cosas. Es por esa razón que decidí entrar a Gepda, porque me di cuenta que esta asociación tiene metas concretas que pueden contribuir enormemente a que haya un cambio sobre la percepción de bienestar animal que tenemos en este país.
 

 

Recaudación de fondos


Karla

Coordinadora



Karla y Dharma. Rescatada en una peligrosa avenida, se resguardaba sobre una jardinera, tenía 6 meses de edad, estaba en celo, mojada, asustada y con una espina clavada en su patita trasera.
Yo fui criada como la mayoría de los niños, con cierta supremacía de especie, y me refiero a ser carnívora, de vez en cuando ver la reseña de la fiesta brava en la tele, y hasta escuchar las historias de cacería de mi abuelo..... Dentro de mí sabía que aquello no era correcto, pero fue hasta la adolescencia cuando entendí que el maltrato y/o utilización de un animal, (llámese toro, perro, gato, gallo, cerdo, vaca, caballo, elefante, lince, etc. etc.), NO TIENE JUSTIFICACIÓN ALGUNA!!!.

Empecé a darme cuenta de lo maravillosos que son los animales, de la nobleza y pureza de sus almas, estoy convencida que merecen todo nuestro amor, respeto y protección. Es por ello que desde hace años he tratado de poner mi granito de arena para que este mundo sea mejor para todos los seres que lo habitamos, y a finales del 2004 buscando un lugar en el cuál poder colaborar encontré a Gente por la Defensa Animal AC, me identifiqué plenamente con su misión y me uní de inmediato.

Me siento sumamente orgullosa de pertenecer a Gente por la Defensa Animal y en la medida de lo posible ayudar a hacer la diferencia.
anakarla@gepda.org

 

 


Sandra

 

Sandra con Camila, rescatada de un puente peatonal y Tyson quien vivió 3 años en una jaula y ahora desde donde esté, es quien cuida de ella.
Siempre he estado en contra de las injusticias y con el pasar del tiempo
me pude dar cuenta que las peores injusticias son las que sufren los animales.

Inicié mi labor ayudando a perros callejeros, tratando de satisfacer sus primeras necesidades: comida, cobijo y atención veterinaria. Ayudaba a cuantos animalitos podía pero a decir verdad no eran muchos. Fue así que un día en que no pude ayudar a un animal que decidí unirme a una organizacion.

Creo firmemente que la unión hace la fuerza y luego de un tiempo de buscar, encontré en Gente por la Defensa Animal el lugar adecuado para mi y mis ganas de ayudar. Realmente puedo decir que me siento como en casa, ¡siempre bienvenida! Y es que es verdad ahora siento que estoy haciendo cosas para ayudar a estos nobles seres.

 

 

Tesorería


Rosi
Coordinadora

 

Mi primer recuerdo como protectora viene desde niña. Fue con un perro callejero de nombre Flaco a quien nunca olvidaré.

Años después rescaté y cuidé muchas palomas. Algunas veces veía alguna lastimada o con patitas rotas y las curaba. Luego las liberaba…y regresaban! Llegué a contar más de 50. Las aves me conocían y volaban a mi alrededor esperando comida.

Ahora con 6 gatos y un perro rescatados de la calle, ¡somos una familia felíz

 

 

Servicio Social


Laura
Coordinadora

 

Desde pequeña tuve la dicha de compartir mi vida con un amigo perruno. Tal vez eso me enseñó que la vida es maravillosa sin importar la forma en que se presente.

Comencé mi camino en la protección animal rescatando perros callejeros, situación que me enseñó cuán grande es a veces la crueldad humana. A veces me avergüenzo de pertenecer a la única raza que se vanagloria de decirse “racional” y que es capaz de gozar con el dolor de otro ser vivo o de ser indiferente a él. Yo no puedo cerrar lo ojos y hacer como si nada sucediera, por ello me uní a Gente por la Defensa Animal porque en este grupo he encontrado personas realmente comprometidas para lograr cambiar esa situación.

El camino no es sencillo, pero sé que al final de mis días habrá valido la pena si pude ayudar a salvar una vida y a ser la voz de aquellos que no la tienen para pedir auxilio y dar a conocer el sufrimiento del que son victimas.

 

 

Mesas Informativas


Adriana

 

Niny fue rescatado de un refugio.
Tenía problemas respiratorios.
Sólo necesitaba cuidados para recuperarse.
Desde niña he estado rodeada de animales y desde entonces me percaté de la crueldad con la que se les trata. Escuchando sus lamentos, decidí protegerlos por mi cuenta. Los animales no humanos y los animales humanos merecemos respeto. Los derechos de los primeros son violados una y otra vez. De ahí surge mi preocupación por ayudar a aquellos que no tienen una forma de defenderse contra ataques cruentos. Los animales no humanos son amigos, por tanto creo firmemente que se les debe tratar con amor, respeto y admiración.

Estoy convencida de que podemos lograr un cambio positivo en la actitud de la gente, sólo es cuestión de trabajar y mucho, desde el nivel educativo, legal y cotidiano.

Afortunadamente encontré a Gente por la Defensa Animal, un espacio donde comparto con otras personas la misma preocupación y amor por los animales, sin olvidar la posibilidad de una mayor acción para favorecerlos.

 

 

Sistemas


Laura

Coordinadora

 

Laura y Pupe, rescatada en la ciudad de México después de ser herida con un machete.
No soporto ver la crueldad y la indiferencia con la que se trata a los animales y sentí la enorme necesidad de hacer algo por ellos.

Me uní a Gente por la Defensa Animal, porque creo firmemente que la educación es la única forma que tenemos para disminuir el maltrato y crueldad hacia todos estos seres indefensos.

 

 

Veterinaria


Samantha

Asesora

 

Sam y un gatito rescatado.
Para mi... los animales han sido uno de los mas grandes motivos de vida, son la razón para seguir adelante.

Estuve muchos años trabajando independiente, como casi todos los que estamos en esta maravillosa organización, conocí su trabajo y me invitaron a participar con ellos. Definitivamente no lo pensé y gracias al trabajo en conjunto de todos los que integramos el grupo, se han logrado cosas increibles que lejos estaba de imaginarlas.

Agradezco a nuestros aliados y a todos los que contribuyen con Gente por la Defensa Animal para que nuestros animalitos tengan una mejor calidad de vida. La vida nos da muchos motivos para seguir, pero ellos son el motivo mas noble para hacerla además de todo, feliz.

 


Voluntariado


Angye

Coordinadora

 


Angye y Peluche, rescatado en la calle.

Desde siempre me han gustado los animalitos (tengo especial empatía con los perros), por eso me molesta ver a tantos en la calle, deambulando, sufriendo y maltratados por los humanos. Mi preocupación por ellos llego al límite y por eso ahora trato de no preocuparme, sino de ocuparme en su bienestar y en acciones que conlleven a él.

De entre tantas asociaciones, es en Gente por la Defensa Animal donde encontré gente comprometida, pero no nada más en tapar hoyos, sino a llegar a la raíz de los problemas y atacar por ese lado. Estoy convencida que la educación y la aplicación de leyes son la solución. Tal vez no lo llegue a ver yo, pero las siguientes generaciones sí y eso me motiva a seguir adelante. Además encontré muy buenas amigas y amigos. Es el lugar indicado para dejar sembrada la semilla y comenzar a ver los frutos.

 


Área legislativa


Oscar



Oscar y Pelusa. Oscar la rescató y le dió hogar temporal. Ahora Pelusa vive en Estados Unidos.
Desde muy niño he sido amante de los animales y la naturaleza, siempre he creído que esto y los niños son el bien más preciado de la humanidad, su destino determinará el propio destino de nuestras sociedades y de la vida tal cual la conocemos hoy día.

Así fue que desde muy pequeño empecé a recoger animales de la calleara vez he tenido una compañía animal que no haya sido abandonada o nacida en la calle.

Mi vínculo con Gente por la Defensa Animal nace de la necesidad por buscar información para preparar una iniciativa de ley en materia de protección animal, situación que terminó dándose en el Senado de la república y en la cual tuvimos como asociación la oportunidad de participar activamente en su elaboración; así, buscando información en la internet, encontré la pagina de la asociación, generándose de esta forma un primer vínculo generado por intereses y percepciones comunes sobre la protección animal y otros muchos temas relacionados a esto.